{"id":763,"date":"2016-05-30T00:01:26","date_gmt":"2016-05-30T00:01:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.drmassa.com.mx\/home\/?p=763"},"modified":"2016-05-30T00:01:26","modified_gmt":"2016-05-30T00:01:26","slug":"psiquiatria-de-la-infancia-y-la-adolescencia-septima-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.drmassa.com.mx\/home\/noticias\/psiquiatria-de-la-infancia-y-la-adolescencia-septima-parte\/","title":{"rendered":"PSIQUIATR\u00cdA DE LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA (s\u00e9ptima parte)"},"content":{"rendered":"<p><strong>TRASTORNOS DE LA ALIMENTACI\u00d3N Y LA ELIMINACI\u00d3N (I)<\/strong><\/p>\n<p>De la anorexia y la bulimia nerviosas, que son los trastornos m\u00e1s graves y conocidos que afectan sobre todo a los adolescentes, ya hablamos ampliamente en octubre y noviembre del a\u00f1o pasado (ver el Blog de nuestra p\u00e1gina). Pero hay otras alteraciones que se asocian con la ni\u00f1ez y que, de volverse persistentes, pueden causar da\u00f1os significativos en la salud f\u00edsica y el funcionamiento psicosocial. Las principales son la llamada \u201cpica\u201d, la regurgitaci\u00f3n y otra de reciente inclusi\u00f3n en el <em>Manual diagn\u00f3stico y estad\u00edstico de los trastornos mentales<\/em>, designada como trastorno de la evitaci\u00f3n\/restricci\u00f3n de la ingesti\u00f3n de alimentos.<\/p>\n<p><u>Pica<\/u> es la ingesta persistente de sustancias no comestibles, como tierra, arena, barro, papel, bolas de pelo, pintura e incluso heces de animales. Este trastorno se observa m\u00e1s en ni\u00f1os muy peque\u00f1os o en ni\u00f1os de m\u00e1s edad que padecen s\u00edndrome del espectro autista o discapacidad intelectual. Las implicaciones cl\u00ednicas pueden ir de leves a graves, dependiendo de qu\u00e9 se haya ingerido. El pron\u00f3stico es generalmente bueno, pues en ni\u00f1os que no tienen trastornos mentales asociados la pica puede desaparecer espont\u00e1neamente. En caso de que persista sin manifestaciones t\u00f3xicas, se pueden emplear t\u00e9cnicas de reforzamiento conductual. En mujeres embarazadas, se han reportado ciertas formas de pica, como comer barro, harina o almid\u00f3n.<\/p>\n<p><u>El trastorno por rumiaci\u00f3n<\/u> consiste en la regurgitaci\u00f3n f\u00e1cil y sin dolor de los alimentos parcialmente digeridos, ya sea para masticarlos y tragarlos de nuevo o escupirlos. Esta afecci\u00f3n se encuentra sobre todo en ni\u00f1os que no han sido tratados adecuadamente en el plano emocional y han aprendido a estimularse y calmarse ellos mismos. La rumiaci\u00f3n cesa generalmente cuando el alimento regurgitado se vuelve \u00e1cido, y se cree que un buen n\u00famero de casos remite espont\u00e1neamente.<\/p>\n<p>El tratamiento de la rumiaci\u00f3n incluye la revisi\u00f3n de la relaci\u00f3n del menor con la madre para reforzarla y mejorar en general el entorno psicosocial del ni\u00f1o o ni\u00f1a.<\/p>\n<p><u>El trastorno de la evitaci\u00f3n\/restricci\u00f3n de la ingesti\u00f3n de alimentos<\/u> se caracteriza por ingerir muy poca comida o evitar comer ciertos alimentos, ya sea por falta de inter\u00e9s en la alimentaci\u00f3n, por rechazo de las caracter\u00edsticas\u00a0 de color, forma, tama\u00f1o, aroma, textura y sabor de los productos, o porque encuentran repulsivas las consecuencias de la acci\u00f3n de comer. En la mayor\u00eda de los casos el trastorno se presenta entre el primero y el tercer a\u00f1o de vida y es alto el porcentaje de los que contin\u00faan con el problema durante toda la infancia. Las manifestaciones del trastorno son p\u00e9rdida de peso significativa, crecimiento escaso, deficiencia nutritiva importante, necesidad de recurrir a suplementos alimenticios y, a mayor edad, mal funcionamiento psicosocial.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los trastornos alimenticios se tratan optimizando la interacci\u00f3n de la madre y el hijo durante el proceso de alimentaci\u00f3n e identificando los factores que pueden promover mayor ingesta. La pauta terap\u00e9utica incluye la exploraci\u00f3n de los niveles de ansiedad de los padres en relaci\u00f3n con la alimentaci\u00f3n del hijo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.drmassa.com.mx\/home\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Boy-on-Stool-by-Joan-Eardley.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"  wp-image-764 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.drmassa.com.mx\/home\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Boy-on-Stool-by-Joan-Eardley-193x300.jpg\" alt=\"Boy on Stool by Joan Eardley\" width=\"320\" height=\"497\" srcset=\"https:\/\/www.drmassa.com.mx\/home\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Boy-on-Stool-by-Joan-Eardley-193x300.jpg 193w, https:\/\/www.drmassa.com.mx\/home\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Boy-on-Stool-by-Joan-Eardley.jpg 607w\" sizes=\"(max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">JOAN EARDLAY (1921-1963). Ni\u00f1o en taburete.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TRASTORNOS DE LA ALIMENTACI\u00d3N Y LA ELIMINACI\u00d3N (I) De la anorexia y la bulimia nerviosas, que son los trastornos m\u00e1s graves y conocidos que afectan sobre todo a los adolescentes, ya hablamos ampliamente en octubre y noviembre del a\u00f1o pasado (ver el Blog de nuestra p\u00e1gina). 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