Los trastornos de ansiedad, de gran frecuencia en las sociedades actuales, son causados por factores biológicos y ambientales que pueden manifestarse como fobias, ataques de pánico, trastorno obsesivo-compulsivo, estrés postraumático, ansiedad generalizada, trastornos disociativos y ansiedad asociada a otra enfermedad, física o mental. Entre sus síntomas característicos están: inquietud, anticipación del miedo, tensión, fatiga, llanto fácil, insomnio, dificultad para concentrarse, temblor, taquicardia y sudoración excesiva.
Para comprender otro mal de nuestro tiempo, la depresión, es importante distinguir entre la tristeza reactiva, el duelo, el malestar anímico que producen las enfermedades, por una parte, y la depresión clínica, también conocida como depresión unipolar o depresión mayor, por otra parte. La depresión clínica es un proceso patológico que se caracteriza por sensaciones de tristeza, vacío o desesperanza; pérdida de interés en las cosas placenteras o en las actividades cotidianas; baja autoestima, apatía, falta de motivación, aislamiento; sensibilidad exagerada, pensamientos negativos, pesimistas; poca o nula tolerancia a la frustración, ideas suicidas, sensación de culpa excesiva; dificultad para tomar decisiones.
CATEDRAL DE BURGOS, ESPAÑA
