PSICOFARMACOLOGÍA Y PSICOFÁRMACOS III

Antidepresivos 2

Tanto los antidepresivos tricíclicos como los IMAO, descubiertos por azar en la primera mitad del siglo XX, fueron un gran alivio para un altísimo porcentaje de personas deprimidas (se calcula que funcionaron en un 60 – 80% de los casos en los Estados Unidos), pero, además de que no habían sido sino un primer paso en la comprensión de la depresión como un desequilibrio en la neurotransmisión, sus efectos secundarios incluían enlentecimiento y aumento de peso severos, así como riesgo de muerte por sobredosis, lo que obligaba a la búsqueda de una mejor droga. Así fue como a partir de 1974 surgieron los antidepresivos ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina), encabezados por la fluoxetina (Prozac),  seguida por otras sustancias como paroxetina (Paxil), sertralina (Altruline), escitalopram (Lexapro), etc.

Aunque la propiedad fundamental de estos fármacos es cambiar el equilibrio de la serotonina para mejorar el envío/recepción de mensajes químicos entre las neuronas y, de ese modo, mejorar el estado de ánimo incidiendo selectivamente en la serotonina y no en otros neurotransmisores, cada uno de estos antidepresivos actúa de manera ligeramente diferente, lo que permite al psiquiatra, una vez hecha la evaluación y el diagnóstico, elegir el que más conviene para los trastornos que se benefician de los ISRS:

  • Depresión mayor y distimia.
  • Trastorno de angustia.
  • Trastorno de ansiedad generalizada.
  • Trastorno obsesivo-compulsivo.
  • Fobia social.
  • Trastorno por estrés postraumático.
  • Bulimia.
  • Trastorno disfórico premenstrual.

Poco después de los ISRS, aparecieron también en el mercado antidepresivos que actúan no solo sobre la serotonina, sino también sobre la noradrenalina o norepinefrina, pero sin incidir de manera importante en otros neurotransmisores y, por tanto, sin generar los efectos significativos a nivel autonómico ni las reacciones sedantes que tenían los antidepresivos tricíclicos. A estos antidepresivos se les conoce como duales, y entre ellos están la venlafaxina (Effexor), desvenlafaxina (Pristiq), duloxetina (Cymbalta), etc. Algunos de ellos se emplean no solo para el tratamiento de la depresión, sino también para la neuralgia y la fibromialgia.

Hay que señalar que algunos antidepresivos tricíclicos todavía se emplean para fortalecer el tratamiento de casos severos.

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JERZY KALINA. Monumento del transeúnte anónimo (Varsovia).

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