Blog de consulta - Dr Massa

Temas varios para consulta

NEUROCIENCIAS Y DEPRESIÓN

El prestigiado neurocientífico Joseph LeDoux (Synaptic Self) ha señalado con precisión que hemos heredado una idea de la mente como una amalgama tripartita que incluye aquello que nos hace humanos: conocimiento, emociones y motivación. Quizá ello explica por qué la depresión mayor, que se caracteriza justamente por afectar lo que pensamos, lo que sentimos y la disposición para actuar, es una de las enfermedades psiquiátricas más graves e incapacitantes: altera toda nuestra forma de vivir y de ver el mundo. El trastorno depresivo mayor empezó a ser comprendido mejor  una vez que se conocieron las regiones del cerebro que forman la trilogía a que se refiere LeDoux, así como su sistema de neurotransmisión, lo que permitió ver la cadena de síntomas que incluye dificultad para concentrarse y focalizar la atención, ideación suicida recurrente; tristeza persistente; falta de impulso, ausencia de placer y apatía, como el resultado de una falla o alteración de ciertos neurotransmisores, especialmente la serotonina. Estos conocimientos, aunados a la evidencia de que en múltiples ocasiones es la herencia genética la que ha convertido al paciente en un sujeto de riesgo para el trastorno depresivo mayor, hicieron posible la optimización del diagnóstico y el tratamiento de esa afección psiquiátrica que afecta a un gran número de personas en el planeta. HOI AN, DA NANG, VIETNAM, AHORA EN UNA VISTA...

PSIQUIATRÍA Y NEUROCIENCIAS

En las últimas décadas del siglo 19, el joven médico Sigmund Freud orientaba sus investigaciones al estudio de la estructura más fina del sistema nervioso central con la esperanza de encontrar la base fisiológica del funcionamiento psíquico, al mismo tiempo que su práctica clínica le presentaba problemas para explicar científicamente, es decir, en un lenguaje no psicológico, sus hallazgos acerca de trastornos tan frecuentes en ese entonces como la histeria y la neurosis de angustia. En 1895 escribió una serie larguísima de consideraciones que constituía lo que se conocería póstumamente como el Proyecto de una psicología para neurólogos. En ese trabajo, que quedó inconcluso, Freud combinaba algunas hipótesis sobre las neuronas y sus “barreras de contacto”, que hoy conocemos como sinapsis, con otras acerca del aparato psíquico, que incluían sus nociones de represión y mecanismos de defensa; las cuestiones del yo y la sexualidad, así como  las diferencias entre el dormir y el sueño. Pero a pesar de estar convencido de que la investigación científica había demostrado que “la actividad psíquica está vinculada a la función del cerebro”, la falta de condiciones para lograr la “localización de los procesos psíquicos” o la falta de teorías científicas acerca de cómo es que las ideas “están almacenadas en las células nerviosas”, fueron factores decisivos para que Freud abandonara la neurología y se orientara,  no hacia la psiquiatría, sino hacia la fundamentación del psicoanálisis. Han pasado más de 120 años desde entonces y, aunque seguimos muy lejos de comprender la extraordinaria complejidad del cerebro, con sus miles de millones de neuronas y billones de sinapsis, lo cierto es que la investigación neurocientífica...

MARIHUANA

     Ante la posibilidad de que se produzca un aumento considerable en el consumo de marihuana una vez legalizados sus usos medicinal y recreativo, conviene recordar que más allá de la relajación, somnolencia y euforia breve que se sabe que produce la droga, es posible que se presenten otros efectos secundarios indeseables, que dependen de la dosis, las experiencias previas, el contexto,  las expectativas del consumo y los genes del consumidor. Los síntomas de intoxicación aguda en dosis bajas son alteraciones en la percepción y el sentido del tiempo y aumento del apetito; posiblemente también disminución de la memoria de corto plazo  y alteración de las habilidades motrices. En dosis altas, los efectos más frecuentes son hipervigilancia, ansiedad, paranoia o psicosis aguda (desrealización, despersonalización, alucinaciones visuales o auditivas), así como ideación violenta o suicida, que se presentan con más frecuencia en los nuevos consumidores o en aquellos que ya padecen un trastorno psiquiátrico. En los adultos jóvenes, el uso crónico de la marihuana duplica el riesgo de desarrollar un trastorno psicótico, como la esquizofrenia, y en todas las edades incrementa enormemente el riesgo de padecer depresión. ALBARRACÍN, TERUEL,...

ESTADO MENTAL ALTERADO

Un cambio agudo en el estado mental de una persona es una forma vaga y no muy precisa de referirse a cualquier cambio en el estado de ánimo, la conducta, las habilidades psicomotrices y/o las habilidades cognitivas, que incluyen el nivel del estado de alerta y la orientación. “Estado mental alterado” no es un diagnóstico, sino un grupo no específico de síntomas neurológicos que pueden ser causados por problemas psiquiátricos, encefálicos o por procesos asociados con los contenidos intracraneales, que son sangre, líquido céfalo raquídeo y cerebro propiamente dicho. Los trastornos psiquiátricos que pueden causar un estado mental alterado incluyen la esquizofrenia y otras psicosis, el episodio maníaco del trastorno bipolar, la depresión mayor y el avance acelerado de una demencia. En el caso de las encefalopatías agudas, el estado mental alterado puede deberse a una disfunción cerebral generalizada por procesos tóxicos o  metabólicos, mientras que los procesos intracraneales que pueden alterar el estado mental son infarto, derrame y neoplasma cerebrales. Todo estado mental alterado requiere de una evaluación cuidadosa, pero especialmente cuando la persona está severamente descompensada, muestra un comportamiento impredecible o cuando están en peligro su integridad y la de los demás. GÖREME, CAPADOCIA,...

CLEPTOMANÍA, MITOMANÍA, LUDOPATÍA Y OTRAS COMPULSIONES

3 y último: LUDOPATÍA La ludopatía o juego patológico implica la incapacidad de resistir el impulso a seguir apostando en los juegos de azar, a pesar de los estragos que causa hacerlo. El juego patológico guarda similitudes con los trastornos de adicción a las drogas o al alcohol, pues estimula los mismos sistemas cerebrales de recompensa, y al igual que las adicciones puede destruir carreras, familias, vidas. A diferencia del apostador ocasional, el ludópata obedece a un patrón destructivo que lo empuja a seguir jugando mientras más pierda, bajo el supuesto de que podrá recuperar su dinero. Algunos síntomas de la ludopatía son: Planificar continuamente cómo ganar más dinero con las apuestas.Sentir necesidad de apostar sumas cada vez más altas para lograr la misma emoción.Apostar para escapar de los problemas o aliviar los sentimientos de desesperanza, culpa, ansiedad o depresión.Intentar recuperar el dinero perdido con más apuestas.Mentir a los familiares o a otras personas sobre la  magnitud de las apuestas.Recurrir al robo o al fraude para recuperar el dinero de las apuestas. Es posible que el tratamiento de la ludopatía requiera combinar psicoterapia con la toma de antidepresivos o estabilizadores del estado de ánimo, grupos de autoayuda y, eventualmente, con la toma de medicamentos antagonistas de los estupefacientes. MASSA-CARRARA, TOSCANA,...

CLEPTOMANÍA, MITOMANÍA, LUDOPATÍA Y OTRAS COMPULSIONES

2. MITOMANÍA Mentira patológica, pseudología fantástica y mitomanía, son tres formas de referirse a la necesidad de mentir que padecen algunas personas, sin que haya una razón lógica o psicológica para hacerlo, ni tampoco la obtención de algún beneficio personal. Se trata de un impulso, de un comportamiento incomprensible para los demás,  cuyas consecuencias son cuando menos la pérdida de credibilidad y la mala reputación del mitómano o de la mentirosa patológica. Por la falta de sentido de la conducta mitómana, se ha discutido si la mentira patológica debe considerarse un trastorno en sí, un síntoma de otros trastornos o una entidad diagnóstica que requiere investigación. Diferenciada de la mentira delictiva, que se asocia con el robo, el fraude, el plagio, etc., la mentira patológica, en medio de su aparente inocuidad, aparece con frecuencia en la sintomatología de los llamados trastornos facticios, es decir, aquellos que consisten en la falsificación de síntomas físicos o emocionales para parecer enfermo o más enfermo de lo que se está y, sobre todo, en los trastornos de la personalidad límite, histriónica  y narcisista. Es posible que el paciente límite mienta por la alteración persistente de su propia imagen, por el temor a ser abandonado, por su tendencia a amenazar, entre otros. El paciente histriónico suele exagerar su conducta en todos sentidos para llamar la atención, y el paciente narcisista miente para recibir aprobación, supuestamente de los otros, cuando en realidad no se aprueba a sí mismo. La psicoterapia es también en este caso el tratamiento más recomendable. Otro lugar maravilloso del mundo: MONT SAINT-MICHEL,...

Los trastornos de ansiedad son causados por factores biológicos y ambientales.

Son formas de ansiedad las fobias, los ataques de pánico, el trastorno obsesivo-compulsivo, el estrés postraumático, la ansiedad generalizada, los trastornos disociativos y la ansiedad asociada con otra enfermedad física o mental.

Entre sus síntomas característicos están: inquietud, anticipación del miedo, tensión, fatiga, llanto fácil, insomnio, dificultad para concentrarse, temblor, taquicardia, sudoración excesiva.

Si presenta usted algunos de ellos, llámenos.

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