Blog de consulta - Dr Massa

Temas varios para consulta

CLEPTOMANÍA, MITOMANÍA, LUDOPATÍA Y OTRAS COMPULSIONES

1. CLEPTOMANÍA Este trastorno se caracteriza por la incapacidad recurrente de resistir el impulso a robar objetos que no son necesarios para el uso personal y no tienen un valor económico significativo. Aunque no es un trastorno de salud mental muy frecuente, la cleptomanía causa mucho malestar emocional no solo a quien la sufre, sino también a su entorno familiar. A diferencia del robo hormiga que tiene lugar en las tiendas y se atribuye a la necesidad o a los asaltos que buscan un beneficio personal, una venganza, etc., en la cleptomanía  no hay un plan de robo, sino un impulso, una tensión, una excitación del momento, que se satisface en cuanto se efectúa el acto compulsivo. Al poco tiempo de cometerlo, la cleptómana o el cleptómano sufren sensaciones de abatimiento y culpa que, sin embargo, son ineficaces para combatir una conducta que el propio sujeto sabe que puede acarrearle serios problemas legales y daños sociales. El trastorno suele aparecer en la adolescencia, posiblemente con mayor frecuencia en las mujeres, y manifestarse ya sea esporádicamente (episodios cortos con largos periodos de remisión), periódicamente (alternando periodos de robo y remisión) o convertirse en un  trastorno crónico de aparición muy frecuente. La mayoría de las personas cleptómanas roban en lugares públicos, aunque también pueden robar a familiares y amigos, por ejemplo en una fiesta. Por lo general, los productos de los robos se esconden, se regalan o incluso pueden llegar a devolverse secretamente. No hay una cura propia de la cleptomanía, aunque se han logrado buenos resultados con la administración de fármacos antidepresivos, las más de las veces administrados para atender...

TRASTORNOS DE SÍNTOMAS SOMÁTICOS

Los trastornos de síntomas somáticos constituyen un problema de salud mental que causa uno o más malestares físicos, incluidos el dolor y la fatiga. Pueden estar asociados a una condición física sin que ésta sea su causa, pues su característica clínica esencial es generar niveles desproporcionados de angustia, estrés o ansiedad ante el temor de padecer una enfermedad grave, lo que provoca en el paciente reacciones extremas, como convencerse de que los médicos consultados son incapaces de detectar su enfermedad. Las personas con este trastorno no fingen los síntomas; son tan reales las molestias o dolores que se manifiestan en uno o varios órganos, predominantemente gastrointestinales y sexuales, como la angustia que provocan y que afecta significativamente la vida diaria del paciente.  La somatización es quizá el trastorno mental más claramente conectado con el concepto freudiano de histeria, que atribuye la enfermedad al intento inconsciente de protegerse del estrés psíquico convirtiéndolo en malestar físico, y todavía hoy es posible pensar en ella como una defensa mental ante estados internos que resultan social o moralmente inaceptables, como conflictos sexuales, odios inexplicables, etc. Son también causas posibles una mayor sensibilidad física y emocional al dolor y otras sensaciones, la educación y los antecedentes familiares. Se piensa también que las personas que tienen antecedentes de maltrato físico o abuso sexual son más propensas a padecer el trastorno. La psicoterapia es el tratamiento más eficaz, pero puede ser conveniente acompañarla con ansiolíticos y/o antidepresivos. POSITANO, AMALFI,...

PSIQUIATRÍA Y DOLOR III

Neuropatía El dolor neuropático tiene su origen en una lesión o disfunción del sistema nervioso, ya sea central o periférico, y las neuropatías que se presentan con mayor frecuencia son dolor por desaferenciación (interrupción de los impulsos aferentes), la neuropatía diabética, la neuralgia del trigémino, la neuralgia postherpética y el síndrome de dolor regional complejo. Las personas que sufren alguna forma de neuropatía describen sus sensaciones como un dolor punzante, un escozor o ardor, o un hormigueo que generalmente se distribuye a lo largo de dermatomas (áreas de piel inervadas por un solo nervio raquídeo y su ganglio espinal). Otras sensaciones pueden ser la hiperestesia (respuesta exagerada de dolor al calor o la presión), hiperalgesia (respuesta exagerada a estímulos dolorosos), alodinia (respuesta de dolor a estímulos que por sí mismos no causan dolor, como la luz o el aire frío). Los síntomas son duraderos aunque se resuelva la causa primaria porque, una vez sensibilizado, el Sistema Nervioso Central se remodela. Como en otros casos de dolor, la neuropatía se ve complicada por condiciones comórbidas como los trastornos de sueño, la depresión y la ansiedad. Por una parte, los trastornos del sueño y del estado de ánimo exacerban el dolor neuropático, y éste exacerba esas condiciones. De esa interrelación resulta que los antidepresivos y los anticonvulsivos que mejoran el sueño y reducen la ansiedad y la depresión pueden además reducir el dolor y ser una alternativa viable para el tratamiento de las neuropatías, sin el riesgo de que se presenten efectos secundarios por la combinación de distintos tratamientos. MONASTERIO TIBETANO. SHANGRI LA, YUNNAN,...

PSIQUIATRÍA Y DOLOR II

Fibromialgia El médico reumatólogo, especialista indicado para el tratamiento de la fibromialgia, es plenamente consciente de la necesidad de contar con la colaboración de un psiquiatra en los múltiples casos en que ese trastorno caracterizado por dolor muscoesquelético generalizado y de larga duración se ve acompañado de fatiga, problemas de sueño, déficits de memoria  y trastornos del estado de ánimo. Más aún, a partir de los buenos resultados que obtienen los pacientes tratados con antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina o con fármacos anticonvulsivos, algunas investigaciones actuales consideran posible que la fibromialgia sea en realidad un desorden en la forma (ampliada) en que el cerebro procesa las señales de dolor, es decir, una mayor percepción del dolor por un incremento en los niveles de algunos neurotransmisores, y por ello se piense que el psiquiatra puede ser el médico indicado para iniciar el tratamiento de esos pacientes. El tratamiento adecuado para la fibromialgia debe combinar además de analgésicos y los antidepresivos o anticonvulsivos que señalábamos algunos otros que se ha probado que ayudan a reducir el efecto del dolor en el cuerpo y en la vida, tales como la fisioterapia, la psicoterapia,  la terapia ocupacional y algunas otras técnicas alternativas, como acupuntura, yoga, masoterapia y tai chi. TEMPLO BAHAI, KAMPALA,...

PSIQUIATRÍA Y DOLOR I

¿Es posible que algo que todos hemos experimentado en mayor o menor grado, como el dolor fisiológico, sea también un tema de la psiquiatría? Pues sí, lo es, sobre todo en el caso del dolor crónico, la neuropatía, el dolor continuo, el dolor psicogénico y algunos otros. La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor lo ha definido como “una sensación displacentera y una experiencia emocional asociadas con un daño tisular presente o potencial, o bien, descritas en términos de tal daño”. Así pues, con esta definición se reconoce al dolor no sólo como un sistema de alarma con respecto a la presencia de un daño corporal en curso, sino también como algo que suscita una respuesta emocional o una interpretación del mismo por parte de quien lo sufre. En tanto que sensación y experiencia personal, el dolor es siempre subjetivo. Cada individuo ha aprendido el uso del término mediante experiencias de daño o lesión desde los primero años de vida. Dolor crónico A diferencia del dolor agudo, que se resuelve en cuestión de horas o días y está generalmente asociado con una lesión o una enfermedad. El dolor crónico (de cabeza o de espalda, pélvico, por artritis o fibromialgia, etc.) es aquel que persiste más allá del tiempo normal de curación o que dura más de seis meses. Es muy posible que su origen sea neurológico, pero también puede ser causado por una herida o infección anterior o por una enfermedad, aunque en ocasiones no se conoce su causa. Con gran frecuencia, el paciente  define vagamente o no puede definir ni la duración ni la localización precisa del...

PSIQUIATRÍA Y ENFERMEDAD DE PARKINSON

La enfermedad de Parkinson ha sido vista tradicionalmente como un trastorno neurodegenerativo progresivo e irreversible que ocurre cuando la insuficiente producción y transmisión neuronal de dopamina afecta ciertas partes del tallo cerebral, en particular el grupo de células conocido como sustancia negra, encargadas del movimiento, el control muscular y el equilibrio. Desde el punto de vista clínico, el mal de Parkinson se caracteriza por temblor en reposo, rigidez, bradicinesia o lentitud del movimiento e inestabilidad postural. Aunque la definición de la enfermedad se basa en los problemas motrices, se asocian con la enfermedad graves fallas autonómicas gastrointestinales, cardiovasculares, urinarias, de termorregulación y de disfunción sexual, así como muchas otras que, según las que se presenten,  reducen en mayor o menor grado la calidad y expectativas de vida, estas últimas estrictamente psiquiátricas: depresión, ansiedad, deterioro cognitivo, insomnio/hipersomnia/parasomnia, demencia, apatía, anhedonia, comportamientos compulsivos, psicosis y suicidio o comportamientos suicidas. En algunos casos, las manifestaciones psiquiátricas son efecto de los medicamentos empleados para controlar los síntomas motrices, pero en muchos otros parecen ser parte del proceso degenerativo, al grado que empieza a sugerirse considerar la enfermedad como un trastorno neuropsiquiátrico que requiere todavía de mucha investigación. IGLESIA ORTODOXA DE PANAGIA KAPNIKAREA, ATENAS,...

Los trastornos de ansiedad son causados por factores biológicos y ambientales.

Son formas de ansiedad las fobias, los ataques de pánico, el trastorno obsesivo-compulsivo, el estrés postraumático, la ansiedad generalizada, los trastornos disociativos y la ansiedad asociada con otra enfermedad física o mental.

Entre sus síntomas característicos están: inquietud, anticipación del miedo, tensión, fatiga, llanto fácil, insomnio, dificultad para concentrarse, temblor, taquicardia, sudoración excesiva.

Si presenta usted algunos de ellos, llámenos.

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