TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD PARANOIDE

Las personas que sufren trastorno de personalidad paranoide se caracterizan por tener permanentemente la sensación de que los demás tienen la firme intención de hacerles daño, de ahí que desarrollen una desconfianza y una suspicacia intensas, pues no parece haber prueba de lealtad suficiente para que dejen de temer una traición o alguna otra intención malévola. El trastorno se desarrolla al comienzo de la edad adulta, dificultando seriamente la posibilidad de establecer relaciones sanas con otras personas. Su sintomatología incluye: La sospecha infundada acerca de los motivos que pueden tener las otras personas.Creencia injustificada de que los demás tratan de lastimarlo o engañarlo.Preocupación injustificada acerca de la lealtad o confianza de los amigos o colegas.Incapacidad de confiar sus pensamientos por miedo a que las otras personas hagan mal uso de la información.Interpretación de los comentarios o actos intrascendentes de los otros en términos siempre negativos, como si se tratara de insultos o menosprecios.Reacciones hostiles por sentirse fácil e injustificadamente ofendidos.Rencor persistente.Sospecha recurrente acerca de la fidelidad del cónyuge o pareja. No se conocen las causas específicas del trastorno, pero hay evidencias en el sentido de que es más frecuente en familias con trastornos psicóticos, como la esquizofrenia, lo que sugiere la participación de los genes. Entre los factores medioambientales que pueden ser de riesgo para el trastorno están todos aquellos que generan inseguridades en la infancia: violencia doméstica, atmósfera amenazante, etc. El tratamiento más adecuado para el trastorno de personalidad paranoide debe incluir medicación y terapia. CÚPULA DE LA ROCA. Complejo de la Mezquita Al Aqsa,...

TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD ESQUIZOIDE

Este trastorno de personalidad se caracteriza fundamentalmente por la indiferencia hacia el entorno social y la poca capacidad de expresión de quien lo sufre. Los rasgos de la personalidad esquizoide surgen por lo general al principio de la edad adulta, aunque puede haber señales en la infancia, cuando se trata de niños particularmente solitarios. A pesar de ser funcional en la vida cotidiana, la persona con trastorno de personalidad esquizoide está impedida para desarrollar relaciones interpersonales significativas; es claramente manifiesta su preferencia a estar sola, suelen ser soñadoras, tener apego a los animales y preferir realizar trabajos que no requieran de nadie más, aunque puedan resultar muy desagradables para los otros. Los principales síntomas del trastorno son:  poca capacidad de disfrute, ningún deseo de mantener relaciones estrechas ni con extraños ni con familiares; mantener la distancia, carecer o tener muy poco interés sexual, ser indiferentes ante lo que se piense de ellos y, en general, mostrar muy pocos cambios de carácter o de actitud. Como en otros casos, las causas pueden ser tanto genéticas como ambientales, aunque se ha especulado que los padres fríos y desapegados y la falta de emociones y afecto en la infancia contribuyen fuertemente al desarrollo del trastorno, del mismo modo que son factores de riesgo si el padre, la madre o algún otro familiar cercano sufre del mismo trastorno o es esquizofrénico. CATEDRAL DE GALES, REINO...

TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD OBSESIVO-COMPULSIVA

El trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva es la condición mental de aquellas personas, hombres y mujeres por igual, que viven permanentemente preocupadas por las reglas, el orden y el control. Las causas posibles de este trastorno pueden ser tanto géneticas como ambientales,  pero en cualquier casola aparición del trastorno suele darse alrededor de los 20 años de edad. Las personas con tratorno de personalidad obsesivo-compulsiva suelen alcanzar sus metas, aunque el precio que tienen que pagar para hacerlo incluye la entrega total al trabajo,   la necesidad imperiosa de ejercer control sobre todo lo que hacen y un afán perfeccionista que les impone patrones de conducta rígidos o inflexibles incapacitándolos para aceptar opiniones que interfieran con esos patrones. Y si bien el perfeccionismo es un factor decisivo para que quienes sufren el trastorno logren sus objetivos, en muchos casos suele ser también la causa para dejar tareas inconclusas y para convertir en insolubles los problemas, incluidos los de las relaciones interpersonales. Por su propia rigidez, las personas con TPOC no suelen expresar ira o enojo, sino que transforman esa emoción en algo que consideran más aceptable, como la angustia y la frustración. De ahí que el trastorno se asocie con el tiempo con ansiedad y/o depresión. El tratamiento ideal para este trastorno de la personalidad combina psicoterapia y medicamentos. LA GRAN SINAGOGA DE BUDAPEST,...

TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD II

Trastorno límite (borderline)  II La investigación y la clínica psiquiátrica han detectado que en la aparición del trastorno límite de la personalidad intervienen factores genéticos, desequilibrios neuroquímicos, problemas neurológicos, así como acontecimientos terribles en la vida del paciente, tales como carencias afectivas, maltrato y abuso sexual en la primera infancia. Sin menoscabo del ámbito genético,  los factores psicosociales explican en buena medida algunos de los síntomas característicos del trastorno: el comportamiento temerario que conduce al abuso de alcohol, de drogas, de gastos o de sexo; la sensación de vacío; la idea de ser una mala persona y no valer la pena; el miedo al abandono y, en general, la experimentación extremadamente intensa de emociones como dolor, vergüenza, pánico o tristeza. Estos hechos y sensaciones se asocian casi siempre a la necesidad que tiene el paciente de autolesionarse mediante cortes,  quemaduras, golpes en la cabeza,  jalones de pelo o cualquier otra forma de autoagresión, realizada algunas veces para calmar la emoción experimentada; otras veces, la lesión obedece al deseo de castigarse o de darle salida al dolor. Es igualmente frecuente la tendencia a pensar en el suicidio,  a amenazar a los demás con la idea de quitarse la vida o, en los casos más extremos, a intentarlo y a consumarlo. En el trastorno límite de la personalidad concurren otras enfermedades, como depresión mayor, ansiedad y trastornos de la alimentación, halladas con más frecuencia en mujeres; en el caso de los hombres, es mayor la concurrencia de abuso de sustancias y trastornos de personalidad antisocial. A pesar de su severidad, el trastorno límite de la personalidad es de pronóstico favorable con...

TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD I

Trastorno límite (borderline) I La personalidad es el conjunto de rasgos distintivos, estilos de comportamiento y rasgos de conducta que constituyen nuestro carácter o personalidad. La manera como vemos el mundo, nuestras actitudes, pensamientos y sentimientos son parte de nuestra personalidad. Los individuos con personalidades sanas son capaces de manejar los niveles normales de estrés y no tienen problema para relacionarse con familiares, amigos y compañeros. En cambio, todos aquellos que padecen un trastorno de la personalidad tienen dificultades para relacionarse con los demás. Tienden a ser inflexibles, rígidos e incapaces de responder adecuadamente a las exigencias de la vida. Se conocen diez tipos de trastornos de la personalidad que han sido clasificados en tres grandes grupos: A. raros o excéntricos; B. dramáticos, emotivos o inestables; C. ansiosos o temerosos. Por tratarse del más común de estos trastornos, empezaremos esta serie con el trastorno límite de la personalidad (TLP), también llamado borderline o limítrofe, que pertenece al grupo B. Quienes sufren trastorno límite de la personalidad, en su mayoría mujeres, se caracterizan por una inestabilidad generalizada en distintas áreas, incluyendo las relaciones interpersonales, la autoimagen y los afectos; tienden a ver la realidad en términos de todo blanco o todo negro; sus cambios de humor son abruptos; sus relaciones, tormentosas; su impulsividad extrema,  y muchas de sus acciones son impredecibles y autodestructivas, entre un 50 y 80% de los casos. El trastorno se presenta al inicio de la edad adulta, aunque algunos síntomas, en especial los autolesivos, suelen aparecer desde la adolescencia. De acuerdo con el DSM-V, para el diagnóstico del trastorno límite de la personalidad deben hallarse presentes al menos...