por Fernando Massa | Sep 21, 2015 | Noticias
Trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva (TPOC) El Trastorno de Personalidad Obsesivo-Compulsiva se caracteriza por el afán perfeccionista, la entrega excesiva al trabajo, la inflexibilidad, la exagerada preocupación por el orden y las reglas, la minuciosidad y la tendencia a acumular objetos. Cuando la tendencia obsesivo-compulsiva se limita exclusivamente a los rasgos de personalidad, los contenidos de pensamiento y las obsesiones suelen ser amables y la persona los vive como correctos. Por su dedicación extrema al trabajo y la productividad, las personalidades obsesivo-compulsivas suelen ser exitosas, pero muy ansiosas y estresadas. Aunque algunos de estos síntomas están también presentes en el Trastorno Obsesivo Compulsivo, el TOC es un trastorno psiquiátrico más grave, pues quien los sufre presenta obsesiones recurrentes, pensamientos indeseables que causan sufrimiento y exigen la práctica compulsiva de rituales para liberarse de ellos (lavarse las manos continuamente para evitar infecciones, asegurarse repetidamente de que las puertas están cerradas, contar pasos, etc.) Ambos trastornos suelen cursar con ansiedad y depresión y, en la mayoría de los casos, requieren ansiolíticos/antidepresivos y terapia cognitivo conductual o neurofeedback....
por Fernando Massa | Sep 14, 2015 | Noticias
Trastorno límite de la personalidad II La investigación y la clínica psiquiátrica han detectado que en la aparición del trastorno límite de la personalidad intervienen factores genéticos, desequilibrios neuroquímicos, problemas neurológicos, así como acontecimientos terribles en la vida del paciente, tales como carencias afectivas, maltrato y abuso sexual en la primera infancia. Sin menoscabo del ámbito genético, los factores psicosociales explican en buena medida algunos de los síntomas característicos del trastorno: el comportamiento temerario que conduce al abuso de alcohol, de drogas, de gastos o de sexo; la sensación de vacío; la idea de ser una mala persona y no valer la pena; el miedo al abandono y, en general, la experimentación extremadamente intensa de emociones como dolor, vergüenza, pánico o tristeza. Estos hechos y sensaciones se asocian casi siempre a la necesidad que tiene el paciente de autolesionarse mediante cortes, quemaduras, golpes en la cabeza, jalones de pelo o cualquier otra forma de autoagresión, realizada algunas veces para calmar la emoción experimentada; otras veces, la lesión obedece al deseo de castigarse o de darle salida al dolor. Es igualmente frecuente la tendencia a pensar en el suicidio, a amenazar a los demás con la idea de quitarse la vida o, en los casos más extremos, a intentarlo y a consumarlo. En el trastorno límite de la personalidad concurren otras enfermedades, como depresión mayor, ansiedad y trastornos de la alimentación, halladas con más frecuencia en mujeres; en el caso de los hombres, es mayor la concurrencia de abuso de sustancias y trastornos de personalidad antisocial. A pesar de su severidad, el trastorno límite de la personalidad es de pronóstico...
por Fernando Massa | Ago 31, 2015 | Noticias
Otros trastornos psicóticos El trastorno delirante crónico (paranoia), el trastorno depresivo con síntomas psicóticos (depresión psicótica o delirante), las psicosis reactivas y las psicosis tóxicas, son cuadros que han sufrido distintas descripciones y clasificaciones, pero quedan en general excluidos del cuerpo de las esquizofrenias. Cada uno tiene características que les son propias. El trastorno delirante o paranoia se caracteriza por la aparición de un delirio sostenido por una idea fija, por una creencia firme, irrebatible e inmodificable, a partir de la cual el paciente construye un sistema coherente y compacto, con apariencia de verosimilitud. A diferencia del delirio esquizofrénico, las ideas delirantes del sujeto paranoico no son extrañas o absurdas, sino que comprenden situaciones que pueden darse en la vida real, como ser traicionado por el marido o la mujer, ser perseguido, amado a distancia, envenenado, infectado o tener una enfermedad. Es también característico que, en relación con el tema de su delirio, la persona ofrezca argumentos lógicos y reforzados de manera convincente. Salvo por el impacto que las ideas delirantes tengan sobre el aspecto de la vida de que se traten, el individuo paranoico es de apariencia normal y su comportamiento es adecuado. De acuerdo con el tema delirante que predomine, el DSM-IV distingue los siguientes tipos de trastorno delirante: Erotomaníaco: ideas delirantes de que otra persona, generalmente de un estatus superior, se ha enamorado del sujeto. Grandiosidad: ideas delirantes de exagerado valor propio, de poder, conocimientos o fama. Celotípico: ideas delirantes de que la pareja sexual es infiel. Persecutorio: ideas delirantes de ser perjudicado directamente o a través de un allegado. Somático: ideas delirantes de tener un...
por Fernando Massa | Ago 24, 2015 | Noticias
LAS PSICOSIS (cuarta parte) Subtipos de esquizofrenia Hasta hace muy poco se mantenía la distinción de varios subtipos de esquizofrenia, atendiendo a la presencia o mayor acentuación de algunos síntomas; sin embargo, la clínica ha mostrado que los subtipos pueden coexistir o reemplazarse en el curso de la enfermedad. Para mayor comprensión de la sintomatología esquizofrénica, mencionaremos los siguientes subtipos: Esquizofrenia simple: se presenta generalmente en individuos previamente normales y que de forma más o menos brusca se van haciendo retraídos, tienen distintos fracasos y dificultades de adaptación, con escasas reacciones emocionales. Estos pacientes suelen llamar la atención en los niveles escolares porque se comportan de manera extraña, con tendencia a permanecer ensimismados. No presentan alucinaciones ni delirios, pero su deterioro es progresivo. Esquizofrenia hebefrénica o desorganizada: tiende a ocurrir a edad más temprana que otras variedades y de ahí el prefijo “hebe”, que significa juventud. Presenta alteraciones similares a la forma simple, con un deterioro progresivo. Existe un importante debilitamiento de la capacidad mental. Pueden presentar ideas pseudofilosóficas, con lenguaje rebuscado y carente de contenido. Esquizofrenia paranoide: es la forma más frecuente, típica y de aparición más tardía. Su signo fundamental es la aparición de uno o más delirios vinculados a un tema o a un conjunto limitado de temas, acompañados de alucinaciones auditivas. El delirio más frecuente es el de persecución, pero también puede ser religioso, depresivo, de grandeza, de celos o de gran complejidad hipocondríaca. Esquizofrenia catatónica: es el tipo menos frecuente, pero más fácil de reconocer por el predominio de síntomas motores, como mímica inadecuada, con gestos faciales y manierismos. Puede aparecer el síndrome propiamente...
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