SALUD MENTAL, PANDEMIA Y POSPANDEMIA 2

Por el tiempo transcurrido, estamos ya en condiciones de analizar las principales emociones que han afectado a la mayoría de la población durante la pandemia. La intención de hacer este resumen es ayudar al lector a reconocer como dentro de lo esperado algunas de sus reacciones.

Al inicio, dominó la incredulidad. Nos sentimos dentro de una película de terror o de una pesadilla, de la que tendríamos que salir o despertar. Muchas personas, quizá las más informadas, transitaron pronto de la incredulidad a la ansiedad y al miedo; asumieron su fragilidad e impotencia ante el enemigo invisible.  Para otros, en cambio, resultó inverosímil la existencia de un virus capaz de producir una gripe mortal. Ajenos al discurso de la ciencia, prefirieron adherirse a las distintas teorías conspiracionistas, o bien, a la falsa creencia de que a ellos “nada les puede pasar”. Aunque muchas veces la negación se debió a carencias educativas, las posturas anticientíficas y antivacunas fueron en su mayoría fomentadas por algunas religiones y por los naturismos y veganismos extremos.

Para los convencidos de que estamos viviendo una pandemia y esperamos con ansia recibir la vacuna que corresponda se han sucedido o presentado conjuntamente sentimientos de soledad, tristeza, duelos, enfermedades y todo tipo de pérdidas, frustración, impotencia, culpa, obsesión por saber todo lo concerniente al virus y a las crecientes cifras de contagios y muertes, o bien, alejamiento y desinterés por todos esos datos.

En otra entrega comentaremos las respuestas físicas más frecuentes relacionadas con el Covid cuya desaparición se vislumbra, aunque todavía lejana.

Imagen completa del Caldero de Gundestrup de origen celta. Museo de Copenhague, Dinamarca.

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