por FERNANDO MASSA | May 30, 2019 | Noticias
Ante el carácter viral que adquirió en las redes sociales la aparición de un aerosol nasal derivado de la ketaminacapaz de eliminar en cuestión de horas los síntomas de depresión profunda, creemos muy importante hacer las siguientes precisiones: La ketamina es un anestésico con propiedades sedantes y analgésicas que desde hace muchas décadas se administra por vía intravenosa para realizar distintos procedimientos, tanto en niños como en animales. Más recientemente, quizá hace diez años, se pudo observar que esa sustancia producía también efectos rápidos y de larga duración en el tratamiento de trastornos no psicóticos, como la depresión mayor y el trastorno bipolar, cuando son resistentes a otros fármacos, y se extendió su aplicación a casos de estrés postraumático, dolor crónico e intentos suicidas. Surgieron entonces protocolos con duración entre 4 semanas y 6 meses consistentes en la infusión intravenosa de ketamina, generalmente dos veces por semana. La necesidad creciente de hallar mejores y más suaves tratamientos para estos trastornos tan frecuentes en nuestro tiempo ayudó a que se profundizara en el estudio de la droga. Hace muy poco se descubrió que uno de sus derivados, la esketamina, puede administrarse mediante un aerosol nasal y ser igualmente efectiva en el tratamiento de la depresión mayor. Aunque esta presentación ha sido aprobada por la FDA, no están claros todavía todos sus efectos y, por lo menos mientras se conocen sus posibles riesgos, el fármaco será de distribución restringida y tendrá que ser administrado en un consultorio médico, por un profesional de la salud mental. ROVINJ,...
por FERNANDO MASSA | May 30, 2019 | Noticias
La motivación suele definirse como un conjunto de procesos que producen una tendencia a la acción, determinada al menos por dos factores: el deseo de algo y las posibilidades de conseguirlo. Las teorías evolutivas sostienen que la motivación es resultado de la selección natural para promover comportamientos que resulten beneficiosos para la supervivencia, la conservación de la especie, nuestra interacción con el mundo y con los semejantes. ¿De qué se trata la falta de motivación? Por una parte, la gran mayoría de los trastornos psiquiátricos, notoriamente la depresión, suelen acompañarse con cierto grado de anhedonia, de apatía, de falta de deseo o de sensación de impotencia para lograr un objetivo, sin que se considere que ese “desgano” sea algo más que otro de los síntomas del desorden de que se trate. En años recientes, sin embargo, la motivación disminuida se empieza a considerar como un trastorno en sí mismo, resultado de una falla en la red dopaminérgica, dentro de un espectro que va de la apatía, como su forma más simple, hasta el mutismo acinético, como la más compleja, pasando por un grado intermedio del trastorno, correspondiente a la abulia. La apatía puede definirse como la reducción generalizada de los sentimientos, los intereses y las preocupaciones de una persona, hasta colocarla en un nivel de indiferencia frente a todo lo que le rodea. Además de apatía, la abulia incluye la incapacidad de tomar decisiones. Se considera una forma extrema de apatía. El mutismo acinético, también llamado abulia mayor, se caracteriza por la incapacidad de la persona para iniciar cualquier movimiento, incluida el habla. Este caso extremo de trastorno de...
por FERNANDO MASSA | May 30, 2019 | Noticias
Aunque todavía es muy limitada la investigación de los centros neurales que regulan las emociones, lo cierto es que existe actualmente gran interés por estudiarlos, tanto por parte de la neurociencia social como de la psiquiatría. Recientemente, algunos estudios de imagen han permitido acceder a las regiones cerebrales que se activan cuando interactuamos con otros individuos y nos representamos a nosotros mismos en el contexto del mundo social circundante, lo que empieza a tener implicaciones significativas para el tratamiento de los trastornos psiquiátricos que afectan el modo en que procesamos las emociones y, por tanto, el comportamiento con los demás, como la fobia o ansiedad social, el autismo y otras que incluyen entre sus síntomas el aislamiento, particularmente la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la depresión mayor. En el caso de la esquizofrenia, por ejemplo, las técnicas de neuroimagen han demostrado que los síntomas negativos como el afecto plano (disminución en la expresión de emociones a través del rostro o tono de voz), la reducción del habla y la disminución del funcionamiento interpersonal, están asociados con anomalías en la integridad y volumen de células neuronales del sistema límbico (amígdala, ínsula, tálamo), así como poca o nula activación en las regiones límbicas que tendrían que responder a estímulos emotivos. En pacientes con trastorno bipolar, se han registrado anomalías en el número de células y el volumen del giro cingulado, lo que produce reconocimiento deficiente de expresiones faciales felices, así como una inclinación hacia el reconocimiento de expresiones faciales tristes, aunque todavía no hay consistencia con respecto a los cambios estructurales en otras regiones del sistema límbico. Los estudios de neuroimagen...
por FERNANDO MASSA | May 30, 2019 | Noticias
Aunque existe evidencia en el sentido de que la mayoría de los problemas que encontramos en la clínica psiquiátrica tienen que ver con las fallas en la conectividad de las distintas regiones cerebrales, vale la pena reconocer que los estudios concentrados en individuos que sufren lesiones en regiones cerebrales específicas han contribuido enormemente al conocimiento de las funciones particulares de cada región. Así, por ejemplo, una lesión en el hemisferio dominante (el izquierdo en las personas diestras y en la mayoría de las zurdas) produce problemas muy serios en el habla y el lenguaje, dependiendo de la zona específica que afecte. Las lesiones en el área de Broca (frontal izquierdo) dejan intactas las funciones de lectura y comprensión del lenguaje, pero dificultan el habla. Las lesiones posteriores del mismo hemisferio que involucran el lóbulo temporal (área de Wernicke) no alteran la fluencia de las palabras, pero el discurso no obedece a las leyes de la gramática y muchas veces carece de sentido. Esta afección, que se conoce como afasia, se asocia también con dificultades en la comprensión del lenguaje y con la tendencia a repetir palabras y frases. El estudio de estas afasias ha permitido avanzar en el conocimiento de las regiones específicas del hemisferio dominante que deben comunicarse entre sí para que se produzca correctamente la función del lenguaje, al mismo tiempo que ha permitido ubicar las fallas de conexión entre esas regiones que dan lugar a síndromes que incluyen dificultad para encontrar la palabra buscada o repetición de frases y palabras, que reflejan la discapacidad para transmitir información del área de Wernicke, donde radica la comprensión del...
por FERNANDO MASSA | May 30, 2019 | Noticias
El prestigiado neurocientífico Joseph LeDoux (Synaptic Self) ha señalado con precisión que hemos heredado una idea de la mente como una amalgama tripartita que incluye aquello que nos hace humanos: conocimiento, emociones y motivación. Quizá ello explica por qué la depresión mayor, que se caracteriza justamente por afectar lo que pensamos, lo que sentimos y la disposición para actuar, es una de las enfermedades psiquiátricas más graves e incapacitantes: altera toda nuestra forma de vivir y de ver el mundo. El trastorno depresivo mayor empezó a ser comprendido mejor una vez que se conocieron las regiones del cerebro que forman la trilogía a que se refiere LeDoux, así como su sistema de neurotransmisión, lo que permitió ver la cadena de síntomas que incluye dificultad para concentrarse y focalizar la atención, ideación suicida recurrente; tristeza persistente; falta de impulso, ausencia de placer y apatía, como el resultado de una falla o alteración de ciertos neurotransmisores, especialmente la serotonina. Estos conocimientos, aunados a la evidencia de que en múltiples ocasiones es la herencia genética la que ha convertido al paciente en un sujeto de riesgo para el trastorno depresivo mayor, hicieron posible la optimización del diagnóstico y el tratamiento de esa afección psiquiátrica que afecta a un gran número de personas en el planeta. HOI AN, DA NANG, VIETNAM, AHORA EN UNA VISTA...
por FERNANDO MASSA | May 29, 2019 | Noticias
En las últimas décadas del siglo 19, el joven médico Sigmund Freud orientaba sus investigaciones al estudio de la estructura más fina del sistema nervioso central con la esperanza de encontrar la base fisiológica del funcionamiento psíquico, al mismo tiempo que su práctica clínica le presentaba problemas para explicar científicamente, es decir, en un lenguaje no psicológico, sus hallazgos acerca de trastornos tan frecuentes en ese entonces como la histeria y la neurosis de angustia. En 1895 escribió una serie larguísima de consideraciones que constituía lo que se conocería póstumamente como el Proyecto de una psicología para neurólogos. En ese trabajo, que quedó inconcluso, Freud combinaba algunas hipótesis sobre las neuronas y sus “barreras de contacto”, que hoy conocemos como sinapsis, con otras acerca del aparato psíquico, que incluían sus nociones de represión y mecanismos de defensa; las cuestiones del yo y la sexualidad, así como las diferencias entre el dormir y el sueño. Pero a pesar de estar convencido de que la investigación científica había demostrado que “la actividad psíquica está vinculada a la función del cerebro”, la falta de condiciones para lograr la “localización de los procesos psíquicos” o la falta de teorías científicas acerca de cómo es que las ideas “están almacenadas en las células nerviosas”, fueron factores decisivos para que Freud abandonara la neurología y se orientara, no hacia la psiquiatría, sino hacia la fundamentación del psicoanálisis. Han pasado más de 120 años desde entonces y, aunque seguimos muy lejos de comprender la extraordinaria complejidad del cerebro, con sus miles de millones de neuronas y billones de sinapsis, lo cierto es que la investigación neurocientífica...
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