PSIQUIATRÍA DE LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA. Trastornos del Espectro Autista II

Aunque cada vez es más común el empleo del concepto Espectro Autista, tanto en la clínica como en la literatura psiquiátricas se sigue concediendo cierto valor descriptivo a las antiguas categorías que, a diferencia del DSM5, la Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud continúa autorizando, sobre todo en Europa, hasta el 1 de enero de 2022, cuando tenga aplicación plena su edición más reciente (CIE11) y se hable solo del Espectro Autista. AUTISMO INFANTIL. Se trata de un trastorno caracterizado por un desarrollo alterado o anormal manifiesto antes de los tres años en las siguientes áreas: Interacción social: uso anormal de conductas no verbales, como contacto ocular, expresión facial, postura corporal y otros gestos asociados con la interacción; fracaso para interactuar con niños de la edad; ausencia de reciprocidad emocional y fracaso para compartir con otras personas disfrutes, intereses u objetos. Comunicación, ya sea por retraso o ausencia total del desarrollo del lenguaje oral, no acompañado de intentos para compensarlo; en los casos en que hay habla adecuada, alteración importante en la capacidad para iniciar o mantener una conversación con otros; utilización estereotipada y repetitiva del lenguaje; ausencia de juego realista espontáneo y variado o de juego social propio del nivel de desarrollo.  Patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidos, estereotipados y repetitivos, como adhesión inflexible a rutinas y rituales; preocupación persistente por partes de objetos. No es necesario que estén presentes todos los síntomas, aunque muchos niños autistas sufren además fobias, alteraciones del sueño y de la alimentación  y autoagresiones. AUTISMO ATÍPICO. Es un trastorno generalizado del desarrollo que no encaja en el...

PSIQUIATRÍA DE LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA. Trastornos del aprendizaje

Quizá lo primero que debemos señalar es que los trastornos del aprendizaje no tienen que ver con la inteligencia. Hay muchos personajes destacados en el mundo del arte, la comunicación, los negocios y, puede ser que hasta en la ciencia, que han sufrido algún tipo de trastorno del aprendizaje como dislexia, discalculia o poco razonamiento matemático. Se trata de trastornos del neurodesarrollo, causados por cuestiones genéticas o medioambientales,  que se manifiestan sobre todo en la edad escolar, cuando se advierte en el menor algún grado de discapacidad cerebral para procesar información verbal y no verbal, que compromete sobre todo las áreas específicas relacionadas con la lectura fluida de palabras y oraciones, la gramática y la ortografía de las expresiones escritas, y el cálculo aritmético / matemático. Esto hace que a los niños afectados con alguna o varias de estas formas del trastorno les resulte casi imposible ir al parejo de sus compañeros en ciertas materias, si bien es cierto que pueden sobresalir en otras. El tratamiento más adecuado para estos trastornos es la educación especial dentro del salón de clases, las terapias específicas de habla y lenguaje, las tutorías para fortalecer lo visto en clase y desarrollar estrategias de aprendizaje. La falta de rendimiento académico en materias tan básicas como lectura, lenguaje y matemáticas, unida a la incomprensión familiar y docente, es la causa principal de que el trastorno original se complique, y el niño o niña tenga que sufrir además baja autoestima, depresión, ansiedad, frustración constante y otros trastornos que requerirán la consulta al psiquiatra o al psicólogo, quien le ayudará a superar los trastornos del estado de...

PSIQUIATRÍA DE LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA. Trastornos del neurodesarrollo

Los trastornos del neurodesarrollo que generalmente requieren de la consulta psiquiátrica son el déficit de atención, los trastornos del aprendizaje y de la conducta; la discapacidad intelectual y los incluidos dentro el espectro autista, asociados todos ellos con el sistema neurológico y el cerebro. Más raramente acuden a la consulta los casos de parálisis cerebral y los que se refieren a discapacidades visuales o auditivas, salvo que en ellos se presenten también trastornos emocionales, como ansiedad y depresión. Es frecuente que las niñas y niños que padecen alguno de estos trastornos presenten entre sus síntomas problemas con el habla y el lenguaje, la motricidad, la conducta, la memoria o alguna otra función neurológica. Aunque algunas discapacidades pueden ser permanentes, muchas veces evolucionan favorablemente con el crecimiento del paciente. 1. Trastorno por déficit de atención / hiperactividad Sobre este trastorno hemos publicado diversos textos que pueden consultarse en el Blog de www.drmassa.com.mx., pero vale la pena insistir en que se trata de un problema que dificulta las relaciones de la niña o el niño con sus padres y compañeros, que afecta seriamente el desempeño académico y que reduce sensiblemente los logros vocacionales, puesto que generalmente conjuga la inatención propiamente dicha con hiperactividad y/o impulsividad. Para el TDAH, se considera de primera línea el tratamiento farmacológico (estimulantes del sistema nervioso), que ha mostrado gran eficacia y efectos secundarios leves y generalmente tolerados. Idealmente debe complementarse con psicoterapia o neurofeedback. ANDREA SALTINI. Palillo de...

PSIQUIATRÍA DE LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA

TRASTORNOS EMOCIONALES DE LA NIÑEZ Los principales motivos que tienen los padres para acudir a la consulta de un psiquiatra infantil son: Trastornos emocionales y de la conducta (ansiedad, depresión, trastorno obsesivo compulsivo, del apego, de la alimentación, enuresis, comportamiento disruptivo y mala adaptación a los cambios por muerte o divorcio de los padres).Trastornos del neurodesarrollo (déficit de atención, discapacidad intelectual, espectro autista, trastornos del lenguaje, del aprendizaje, tics).Otros, como trastornos de la alimentación, psicosis, autolesiones e intentos suicidas. Entre los trastornos emocionales de la niñez destacan las reacciones ansiosas, que se manifiestan en hábitos como morderse las uñas, chupar el pulgar, mojar la cama, hacer berrinche, o bien, en conductas negativas como agresividad extrema, mentir, robar, destruir, pelear, prender fuego y actos de crueldad con otros niños o con animales. Cuando no tienen una explicación médica, muchas veces encontramos como causas de esas conductas la falta del cuidado materno o una mala relación entre la madre y el hijo o la madre y el padre, además de los casos en que la familia está afectada por la violencia doméstica, la hostilidad, el alcohol, las drogas, la crueldad, el abuso sexual o alguna enfermedad como neurosis, esquizofrenia u otra psicopatía. JOAQUÍN SOROLLA. Madre e hijo en la...

PSIQUIATRÍA DE LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA

VÍNCULO Y APEGO Vínculo es la relación emocional y psicológica, de amor y ternura, que establece una madre con el hijo, la mayor de las veces desde que sabe que está embarazada. Apego, por su parte, es la relación que desarrolla el recién nacido con quien o quienes lo cuidan. Es una respuesta tanto a la calidad del cuidado y nutrición, como a los estímulos sensoriales que se asocian con ellos y que organizan día a día el cerebro del recién nacido y definen en poco tiempo su desarrollo cognitivo y emocional; más aún, son determinantes en la expresión y regulación de sus emociones del hijo en el  largo plazo. Se considera que existen al menos tres tipos de apego: seguro, inseguro de evitación e inseguro ambivalente. Los niños que desarrollan un apego seguro suelen tener pocos problemas de adaptación y, al crecer, tienden a tener buenas relaciones con los demás, su autoestima es positiva, disfrutan tener pareja y amigos. Que el apego sea inseguro/ambivalente depende de que al niño se le trate en forma desorganizada o negligente. Es propio de padres que no saben proveer estabilidad y fortaleza emocional y de hijos que viven estresados, con frecuentes cambios de humor y altos niveles de angustia. El apego inseguro/de evitación lo producen generalmente padres que fueron víctimas ellos mismos de una crianza donde predominó la inestabilidad, donde no hubo consistencia y faltaron confianza e intimidad familiar. El esquema, por lo general, se repite en la siguiente generación. La separación temprana de madres e hijos tiene efectos negativos en el desarrollo tanto emocional como intelectual del niño. GUSTAV KLIMT. Madre...

ALUCINACIONES Y DELIRIOS EN PACIENTES CON DEMENCIA

La presencia de alucinaciones y delirios causados por alguna forma de demencia es una carga muy difícil de sobrellevar, tanto para el paciente como para su familia y, en especial, para la persona que convive diariamente con el enfermo. Precisamente a aquellas mujeres y hombres que tienen a su cargo al cónyuge, al padre o a la madre que sufre demencia, les toca vivir escenarios sumamente estresantes en los que su ser querido le acusa de infidelidad, de traición, de robo, de deseos de asesinarlo. Todo ello porque el paciente cree firmemente y con extrema ansiedad en la verdad de sus ideas delirantes, sobre todo persecutorias, así como en la realidad de los objetos y acontecimientos que percibe en sus momentos alucinatorios. Cuando estos signos de deterioro cognitivo aumentan su frecuencia, es posible que el médico psiquiatra prescriba dosis bajas de un antipsicótico atípico, además de hacerles a los familiares, y en especial al cuidador, estas sugerencias para cuando el paciente se halle en medio de un delirio o una alucinación: • No discuta. • No regañe. • Investigue si hay algún factor ambiental detrás del delirio o la alucinación. • Responda emotivamente. El contacto físico puede ser tranquilizador. • Hágalo volver pronto a la rutina. MONTEVIDEO,...