por FERNANDO MASSA | May 29, 2019 | Noticias
Ante la posibilidad de que se produzca un aumento considerable en el consumo de marihuana una vez legalizados sus usos medicinal y recreativo, conviene recordar que más allá de la relajación, somnolencia y euforia breve que se sabe que produce la droga, es posible que se presenten otros efectos secundarios indeseables, que dependen de la dosis, las experiencias previas, el contexto, las expectativas del consumo y los genes del consumidor. Los síntomas de intoxicación aguda en dosis bajas son alteraciones en la percepción y el sentido del tiempo y aumento del apetito; posiblemente también disminución de la memoria de corto plazo y alteración de las habilidades motrices. En dosis altas, los efectos más frecuentes son hipervigilancia, ansiedad, paranoia o psicosis aguda (desrealización, despersonalización, alucinaciones visuales o auditivas), así como ideación violenta o suicida, que se presentan con más frecuencia en los nuevos consumidores o en aquellos que ya padecen un trastorno psiquiátrico. En los adultos jóvenes, el uso crónico de la marihuana duplica el riesgo de desarrollar un trastorno psicótico, como la esquizofrenia, y en todas las edades incrementa enormemente el riesgo de padecer depresión. ALBARRACÍN, TERUEL,...
por FERNANDO MASSA | May 29, 2019 | Noticias
Un cambio agudo en el estado mental de una persona es una forma vaga y no muy precisa de referirse a cualquier cambio en el estado de ánimo, la conducta, las habilidades psicomotrices y/o las habilidades cognitivas, que incluyen el nivel del estado de alerta y la orientación. “Estado mental alterado” no es un diagnóstico, sino un grupo no específico de síntomas neurológicos que pueden ser causados por problemas psiquiátricos, encefálicos o por procesos asociados con los contenidos intracraneales, que son sangre, líquido céfalo raquídeo y cerebro propiamente dicho. Los trastornos psiquiátricos que pueden causar un estado mental alterado incluyen la esquizofrenia y otras psicosis, el episodio maníaco del trastorno bipolar, la depresión mayor y el avance acelerado de una demencia. En el caso de las encefalopatías agudas, el estado mental alterado puede deberse a una disfunción cerebral generalizada por procesos tóxicos o metabólicos, mientras que los procesos intracraneales que pueden alterar el estado mental son infarto, derrame y neoplasma cerebrales. Todo estado mental alterado requiere de una evaluación cuidadosa, pero especialmente cuando la persona está severamente descompensada, muestra un comportamiento impredecible o cuando están en peligro su integridad y la de los demás. GÖREME, CAPADOCIA,...
por FERNANDO MASSA | May 29, 2019 | Noticias
3 y último: LUDOPATÍA La ludopatía o juego patológico implica la incapacidad de resistir el impulso a seguir apostando en los juegos de azar, a pesar de los estragos que causa hacerlo. El juego patológico guarda similitudes con los trastornos de adicción a las drogas o al alcohol, pues estimula los mismos sistemas cerebrales de recompensa, y al igual que las adicciones puede destruir carreras, familias, vidas. A diferencia del apostador ocasional, el ludópata obedece a un patrón destructivo que lo empuja a seguir jugando mientras más pierda, bajo el supuesto de que podrá recuperar su dinero. Algunos síntomas de la ludopatía son: Planificar continuamente cómo ganar más dinero con las apuestas.Sentir necesidad de apostar sumas cada vez más altas para lograr la misma emoción.Apostar para escapar de los problemas o aliviar los sentimientos de desesperanza, culpa, ansiedad o depresión.Intentar recuperar el dinero perdido con más apuestas.Mentir a los familiares o a otras personas sobre la magnitud de las apuestas.Recurrir al robo o al fraude para recuperar el dinero de las apuestas. Es posible que el tratamiento de la ludopatía requiera combinar psicoterapia con la toma de antidepresivos o estabilizadores del estado de ánimo, grupos de autoayuda y, eventualmente, con la toma de medicamentos antagonistas de los estupefacientes. MASSA-CARRARA, TOSCANA,...
por FERNANDO MASSA | May 29, 2019 | Noticias
2. MITOMANÍA Mentira patológica, pseudología fantástica y mitomanía, son tres formas de referirse a la necesidad de mentir que padecen algunas personas, sin que haya una razón lógica o psicológica para hacerlo, ni tampoco la obtención de algún beneficio personal. Se trata de un impulso, de un comportamiento incomprensible para los demás, cuyas consecuencias son cuando menos la pérdida de credibilidad y la mala reputación del mitómano o de la mentirosa patológica. Por la falta de sentido de la conducta mitómana, se ha discutido si la mentira patológica debe considerarse un trastorno en sí, un síntoma de otros trastornos o una entidad diagnóstica que requiere investigación. Diferenciada de la mentira delictiva, que se asocia con el robo, el fraude, el plagio, etc., la mentira patológica, en medio de su aparente inocuidad, aparece con frecuencia en la sintomatología de los llamados trastornos facticios, es decir, aquellos que consisten en la falsificación de síntomas físicos o emocionales para parecer enfermo o más enfermo de lo que se está y, sobre todo, en los trastornos de la personalidad límite, histriónica y narcisista. Es posible que el paciente límite mienta por la alteración persistente de su propia imagen, por el temor a ser abandonado, por su tendencia a amenazar, entre otros. El paciente histriónico suele exagerar su conducta en todos sentidos para llamar la atención, y el paciente narcisista miente para recibir aprobación, supuestamente de los otros, cuando en realidad no se aprueba a sí mismo. La psicoterapia es también en este caso el tratamiento más recomendable. Otro lugar maravilloso del mundo: MONT SAINT-MICHEL,...
por FERNANDO MASSA | May 29, 2019 | Noticias
1. CLEPTOMANÍA Este trastorno se caracteriza por la incapacidad recurrente de resistir el impulso a robar objetos que no son necesarios para el uso personal y no tienen un valor económico significativo. Aunque no es un trastorno de salud mental muy frecuente, la cleptomanía causa mucho malestar emocional no solo a quien la sufre, sino también a su entorno familiar. A diferencia del robo hormiga que tiene lugar en las tiendas y se atribuye a la necesidad o a los asaltos que buscan un beneficio personal, una venganza, etc., en la cleptomanía no hay un plan de robo, sino un impulso, una tensión, una excitación del momento, que se satisface en cuanto se efectúa el acto compulsivo. Al poco tiempo de cometerlo, la cleptómana o el cleptómano sufren sensaciones de abatimiento y culpa que, sin embargo, son ineficaces para combatir una conducta que el propio sujeto sabe que puede acarrearle serios problemas legales y daños sociales. El trastorno suele aparecer en la adolescencia, posiblemente con mayor frecuencia en las mujeres, y manifestarse ya sea esporádicamente (episodios cortos con largos periodos de remisión), periódicamente (alternando periodos de robo y remisión) o convertirse en un trastorno crónico de aparición muy frecuente. La mayoría de las personas cleptómanas roban en lugares públicos, aunque también pueden robar a familiares y amigos, por ejemplo en una fiesta. Por lo general, los productos de los robos se esconden, se regalan o incluso pueden llegar a devolverse secretamente. No hay una cura propia de la cleptomanía, aunque se han logrado buenos resultados con la administración de fármacos antidepresivos, las más de las veces administrados para atender...
por FERNANDO MASSA | May 29, 2019 | Noticias
Los trastornos de síntomas somáticos constituyen un problema de salud mental que causa uno o más malestares físicos, incluidos el dolor y la fatiga. Pueden estar asociados a una condición física sin que ésta sea su causa, pues su característica clínica esencial es generar niveles desproporcionados de angustia, estrés o ansiedad ante el temor de padecer una enfermedad grave, lo que provoca en el paciente reacciones extremas, como convencerse de que los médicos consultados son incapaces de detectar su enfermedad. Las personas con este trastorno no fingen los síntomas; son tan reales las molestias o dolores que se manifiestan en uno o varios órganos, predominantemente gastrointestinales y sexuales, como la angustia que provocan y que afecta significativamente la vida diaria del paciente. La somatización es quizá el trastorno mental más claramente conectado con el concepto freudiano de histeria, que atribuye la enfermedad al intento inconsciente de protegerse del estrés psíquico convirtiéndolo en malestar físico, y todavía hoy es posible pensar en ella como una defensa mental ante estados internos que resultan social o moralmente inaceptables, como conflictos sexuales, odios inexplicables, etc. Son también causas posibles una mayor sensibilidad física y emocional al dolor y otras sensaciones, la educación y los antecedentes familiares. Se piensa también que las personas que tienen antecedentes de maltrato físico o abuso sexual son más propensas a padecer el trastorno. La psicoterapia es el tratamiento más eficaz, pero puede ser conveniente acompañarla con ansiolíticos y/o antidepresivos. POSITANO, AMALFI,...
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