PSIQUIATRÍA Y DOLOR II

Fibromialgia El médico reumatólogo, especialista indicado para el tratamiento de la fibromialgia, es plenamente consciente de la necesidad de contar con la colaboración de un psiquiatra en los múltiples casos en que ese trastorno caracterizado por dolor muscoesquelético generalizado y de larga duración se ve acompañado de fatiga, problemas de sueño, déficits de memoria  y trastornos del estado de ánimo. Más aún, a partir de los buenos resultados que obtienen los pacientes tratados con antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina o con fármacos anticonvulsivos, algunas investigaciones actuales consideran posible que la fibromialgia sea en realidad un desorden en la forma (ampliada) en que el cerebro procesa las señales de dolor, es decir, una mayor percepción del dolor por un incremento en los niveles de algunos neurotransmisores, y por ello se piense que el psiquiatra puede ser el médico indicado para iniciar el tratamiento de esos pacientes. El tratamiento adecuado para la fibromialgia debe combinar además de analgésicos y los antidepresivos o anticonvulsivos que señalábamos algunos otros que se ha probado que ayudan a reducir el efecto del dolor en el cuerpo y en la vida, tales como la fisioterapia, la psicoterapia,  la terapia ocupacional y algunas otras técnicas alternativas, como acupuntura, yoga, masoterapia y tai chi. TEMPLO BAHAI, KAMPALA,...

PSIQUIATRÍA Y DOLOR I

¿Es posible que algo que todos hemos experimentado en mayor o menor grado, como el dolor fisiológico, sea también un tema de la psiquiatría? Pues sí, lo es, sobre todo en el caso del dolor crónico, la neuropatía, el dolor continuo, el dolor psicogénico y algunos otros. La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor lo ha definido como “una sensación displacentera y una experiencia emocional asociadas con un daño tisular presente o potencial, o bien, descritas en términos de tal daño”. Así pues, con esta definición se reconoce al dolor no sólo como un sistema de alarma con respecto a la presencia de un daño corporal en curso, sino también como algo que suscita una respuesta emocional o una interpretación del mismo por parte de quien lo sufre. En tanto que sensación y experiencia personal, el dolor es siempre subjetivo. Cada individuo ha aprendido el uso del término mediante experiencias de daño o lesión desde los primero años de vida. Dolor crónico A diferencia del dolor agudo, que se resuelve en cuestión de horas o días y está generalmente asociado con una lesión o una enfermedad. El dolor crónico (de cabeza o de espalda, pélvico, por artritis o fibromialgia, etc.) es aquel que persiste más allá del tiempo normal de curación o que dura más de seis meses. Es muy posible que su origen sea neurológico, pero también puede ser causado por una herida o infección anterior o por una enfermedad, aunque en ocasiones no se conoce su causa. Con gran frecuencia, el paciente  define vagamente o no puede definir ni la duración ni la localización precisa del...

PSIQUIATRÍA Y ENFERMEDAD DE PARKINSON

La enfermedad de Parkinson ha sido vista tradicionalmente como un trastorno neurodegenerativo progresivo e irreversible que ocurre cuando la insuficiente producción y transmisión neuronal de dopamina afecta ciertas partes del tallo cerebral, en particular el grupo de células conocido como sustancia negra, encargadas del movimiento, el control muscular y el equilibrio. Desde el punto de vista clínico, el mal de Parkinson se caracteriza por temblor en reposo, rigidez, bradicinesia o lentitud del movimiento e inestabilidad postural. Aunque la definición de la enfermedad se basa en los problemas motrices, se asocian con la enfermedad graves fallas autonómicas gastrointestinales, cardiovasculares, urinarias, de termorregulación y de disfunción sexual, así como muchas otras que, según las que se presenten,  reducen en mayor o menor grado la calidad y expectativas de vida, estas últimas estrictamente psiquiátricas: depresión, ansiedad, deterioro cognitivo, insomnio/hipersomnia/parasomnia, demencia, apatía, anhedonia, comportamientos compulsivos, psicosis y suicidio o comportamientos suicidas. En algunos casos, las manifestaciones psiquiátricas son efecto de los medicamentos empleados para controlar los síntomas motrices, pero en muchos otros parecen ser parte del proceso degenerativo, al grado que empieza a sugerirse considerar la enfermedad como un trastorno neuropsiquiátrico que requiere todavía de mucha investigación. IGLESIA ORTODOXA DE PANAGIA KAPNIKAREA, ATENAS,...

PSIQUIATRÍA Y EPILEPSIA

En el siglo IV antes de Cristo, Hipócrates hablaba ya de una relación entre la epilepsia y los problemas emocionales. En una de sus famosas citas, decía que “los melancólicos por lo general se vuelven epilépticos, mientras que los epilépticos se enferman de melancolía”, y lo cierto es que la comorbilidad entre trastornos del estado de ánimo y epilepsia es un factor muy importante para el diagnóstico y el pronóstico de la enfermedad neurológica, ya se trate de una epilepsia convulsiva o no-convulsiva. La ansiedad es el trastorno del estado de ánimo que con más frecuencia concurre con la epilepsia, con una prevalencia que puede alcanzar el 50% de los casos, y las razones para ello rebasan lo puramente biológico, para involucrar también las discriminaciones y estigmas que pueden sufrir los pacientes epilépticos, causantes, entre otras, de baja autoestima, inseguridades sociales, desmoralización –entendida ésta como el dolor causado por una enfermedad incurable o discapacitante. También son frecuentes los trastornos depresivos entre las personas que padecen epilepsia, asociada con los factores sociales ya señalados, pero sobre todo por efecto secundario de algunos medicamentos para controlar los ataques, en especial los barbitúricos. En algunos casos, la mejoría de la depresión se obtiene al ajustar la dosis de los anticonvulsionantes y adicionar al tratamiento un antidepresivo. Con menos frecuencia, la epilepsia puede verse acompañada de psicosis postictal, es decir, de cuadros psicóticos que se inician poco después de una crisis convulsiva. Estos cuadros son factores de riesgo para el desarrollo de una psicosis crónica y afectan sobre todo a los pacientes con epilepsia del lóbulo temporal. Otros trastornos psiquiátricos, aunque de menor...

FLASH PSIQUIÁTRICO III

OBJETIVOS DE LA PSIQUIATRÍA POSITIVA Bienestar: Entenderlo no como la ausencia de desórdenes mentales y físicos, sino como un estado psicológico positivo, es decir, como satisfacción con una vida que incluye autoaceptación y nuevos propósitos, dentro de las limitaciones físicas y económicas de cada quien. Se trata precisamente del bienestar que se asocia con una mayor longevidad. Estrés: Disminuir el nivel de estrés percibido ayudando al individuo a reconocer su capacidad real para sobrellevar las demandas y desafíos que enfrenta, a partir de analizar la interpretación subjetiva de los mismos que lo hace sentirse desbordado. Envejecimiento: Ayudar al adulto mayor a adaptarse a las circunstancias, incluida la discapacidad física, como medida indispensable para  mantener una actitud positiva hacia el futuro.  Está clínicamente documentada la mayor longevidad de aquellas personas que valoran la vida misma por encima de la salud física. Crecimiento postraumático También conocido como resiliencia, el crecimiento postraumático refleja la capacidad de recuperación de una persona frente al estrés severo. Son muchos los casos en que esa recuperación llega a manifestarse como mayor apreciación de la vida, cambios drásticos de prioridades, mayor cercanía con los demás, mayor sentido de fortaleza personal y reconocimiento de nuevas posibilidades. IGLESIA DE LA SANTA CRUZ. ZADAR,...